sábado, 10 de octubre de 2009

Carta a Mamá, por tu 60 cumpleaños




Mamá, te veo, te miro...con tus ojos verdes siempre dando afecto. Pienso en tí, y me gusta imaginarte de pequeña dando vida, como en una película antigua, todas esas aventuras tuyas de cuando eras peque: una niña "saltimbanqui", como un gracioso saltamontes en la finca de Gavá donde te criaste con tus 5 hermanos, a cada cual más gamberro, con un padre polémico pero...sin duda carismático, emprendedor y qué hizo cosas grandes, y con una buena y santa madre. Me encanta...me pirra! cuando nos cuentas que te perdías cabalgando a caballo por los bosques, hablando con la naturaleza y jugando con cantidad de animales exóticos! La historia de cómo criastéis al león Pepe que os regalaron de una tribu de África y que acabó en un Circo de EEUU...Madre mía...no todas las madres pueden contar aventuras como esta a sus hijos! Y te veo, te imagino...Una niña-adolescente ante todo NATURAL. Eso es lo que más te caracteriza: la naturalidad, la espontáneidad, la frescura...Eres "tal cual".
Mamá, te veo de joven, a través de las fotos que son tesoros, donde me dejan ver un auténtico "pivón" como se dice hoy en día, con tu estilo súper-hippy de los años 60. Pero siempre hiperfemenina y dulce y...natural.

Mamá, te veo de soltera, de novia y de recién casada con Papá: Imágenes que dejan entrever tu siempre gran fascinación por Papá. Parece que tiembles a su lado...y temblamos vuestros hijos hoy al verlas. Temblamos de emoción, temblamos de miedo...Hoy en día es muy difícil encontrar un amor tan verdadero...Vosotros habéis puesto el listón tan alto que da vértigo. Es un cuento de hadas fraguado en el sufrimiento, en la entrega, en el esfuerzo...lo que lo convierte en algo real y verdadero. Algo que no se entiende hoy, vosotros nos lo habéis enseñado, pero la gente no entiende que el amor se demuestra justo en esos momentos de dolor, en los momentos duros, en los momentos que "ya no se siente nada" pero...allí estáis... Fieles el uno al otro hasta la muerte de verdad. Tu amor por papá... se nota se siente...y en tu 60 cumpleaños es algo muy a tener en cuenta. Es toda una razón de ser y de existir. Me flipa veros cada noche viendo la tele amarraditos...aunque os hayáis tirado los trastos antes por la cabeza por tonterías, pero allí estáis... c a d a n o c h e, cogiditos de la mano...y lo digo, porque hay tanta ternura en este gesto cotidiano, tanta complicidad...que es para regodearse mil veces en ello y no salgo de mi asombro y admiración.

Mamá, te veo ayer, hoy y siempre: salvaje! salvaje en mejor sentido de la palabra. Eres una fierecilla llena de pasión que no agota su capacidad de darse y entregarse y sobre todo, siempre...tan natural, tan sencilla, tan "tal cual tú".

Mamá, te veo abuelita, babeando con tus nietos...viendo los frutos de tu sacrificio, los frutos de tu entrega en pequeños e irresistibles monstruitos.

Mamá, a veces, muchas veces...no valoro todo lo que significas y lo que me llenas. Reconozco que, a veces, cando me llamas al móvil pienso: "jolines, otra vez Mamá"...pero no me lo tengas en cuenta. No me tengas en cuenta tantas faltas de valoración y de consideración.

Mamá...Reconozco que me siento totalmente dependiente de: Hacer el café de la mañana contigo con las legañas todavía en los ojos, de darte un beso y hacerte arrumacos cuando te veo un poco "choff" y débil, de llegar a casa y encontrarme la cena recién hecha!!!! y de pegarme algún bailoteo contigo de vez en cuando en el salón de casa.

M A M Á!!! quiero felicitarte por tus 60 años, y decirte que eres realmente una NIÑA, por tu forma de ser...tan "tal cual", tan sincera, de carácter limpio y fresco... y eso es lo que más me gusta de tí. Y te quiero, y te adoro, y te doy las gracias por ser tan maravillosa, y encima guapa, gracias por querer tanto a papá, gracias Mamá, te quiero.